Emulsionantes y gasificantes para panadería y pastelería profesional
Volumen, esponjosidad y miga uniforme en tus elaboraciones
Descubre nuestra gama de emulsionantes y gasificantes profesionales para panadería y pastelería: el Impulsor Slow (1 kg) de acción lenta, el Bicarbonato Amónico (1 kg) para galletería y el emulsionante Superjilk (5 kg). Aditivos de obrador para controlar el crecimiento, la textura y la estabilidad de tus masas.
Impulsores, gasificantes y emulsionantes de obrador
En Panpatos encontrarás los aditivos técnicos que regulan el comportamiento de la masa: los gasificantes generan el gas que aporta volumen y esponjosidad, mientras que los emulsionantes mejoran la mezcla de grasas y líquidos, la estabilidad y la conservación de la miga. Una gama compacta pero clave para resultados constantes en producción.
Gasificantes e impulsores
El Impulsor Slow (1 kg) es un gasificante químico de liberación lenta, ideal para masas que necesitan desarrollar el gas durante el horneado y no antes, evitando que la pieza pierda fuerza. El Bicarbonato Amónico (1 kg) es el clásico de la galletería y la repostería seca: aporta una expansión rápida y una textura crujiente característica en galletas, lenguas de gato y elaboraciones de bajo contenido en agua.
Emulsionantes para masas y cremas
El Superjilk (5 kg) es un emulsionante en formato de obrador que mejora la aireación, el volumen y la estabilidad de bizcochos, magdalenas y masas batidas, además de prolongar la frescura de la miga. Es el aliado de las producciones largas en las que se busca regularidad pieza a pieza.
¿Qué diferencia hay entre un gasificante y un emulsionante?
Un gasificante (como el bicarbonato amónico o un impulsor químico) genera el gas que hace crecer la masa; un emulsionante no aporta volumen por sí mismo, sino que ayuda a integrar grasa y agua, mejora la textura y retrasa el endurecimiento. En muchas recetas se usan juntos: uno levanta y el otro estabiliza.
¿Cuándo usar bicarbonato amónico en lugar de impulsor?
El bicarbonato amónico se reserva para piezas finas y secas (galletas, barquillos), donde el amoníaco se evapora por completo en el horno y deja un crujiente limpio. En masas con mucha humedad conviene el impulsor, que no deja residuo aromático. La elección depende del nivel de agua y del grosor de la pieza.
Combina estos aditivos con nuestras harinas profesionales, las levaduras y los conservantes de panadería, dentro de la sección de panadería.